Un diseño compacto y totalmente adaptable
Permiten hacer el mantenimiento de troqueles de una manera muy sencilla: lubrican de forma efectiva y constante las pistas de los cilindros.
Paso 1
Ajustar la posición del depósito sobre el vástago, a la distancia que interese de la bancada.
Paso 2
Rellenar el depósito de lubricante.
Paso 3
Montar el conjunto en la máquina, apoyando la base magnética sobre la bancada.
Están en contacto permanente con las pistas del cilindro.
La base magnética se pone rápido en la bancada, a la distancia deseada.
Alarga la vida útil de los cilindros y reduce el gasto en reparaciones.
Se reutilizan en distintas estaciones según haga falta.
Trabajan dentro de la estación de troquelado, junto al resto de equipos que cuidan el cilindro y controlan el corte.
Dinos el tipo de estación y la distancia a la bancada. Te confirmamos medida, cantidad y plazo, y si hace falta adaptamos la longitud del vástago.