Diseñados a medida y pensados para los materiales más complicados
El troquel rotativo es macizo: se mecaniza en control numérico a partir de una pieza de acero, con el perfil y la altura que pida el trabajo. Lo diseñamos y lo fabricamos en nuestro taller de Barcelona. Es la herramienta para tiradas largas, materiales difíciles y formas que un troquel flexible no aguanta.
La banda de material pasa entre dos cilindros que giran a la vez: arriba, el troquel rotativo, con los contornos de corte; abajo, el cilindro base, que hace de apoyo. El filo corta contra él en cada vuelta y la banda sale troquelada.
La diferencia entre uno y otro no es de calidad: es de material. El troquel flexible es una chapa fina, y su altura de perfil llega hasta 1 mm. Cuando el material es más grueso, va en varias capas o es abrasivo, esa chapa no da altura de corte suficiente ni aguanta el desgaste. Ahí es donde entra el cilindro macizo.
Al ser macizo, el perfil se mecaniza a la altura que pida el trabajo: no está limitado por el espesor de una chapa. Es lo que permite cortar laminados de varias capas.
Aguanta el desgaste y la presión alta sin perder el filo, donde una chapa fina se gastaría en pocas tiradas.
La solidez de la pieza permite producción continua manteniendo el corte constante de principio a fin.
Admite varios rectificados a lo largo de su vida. Una chapa flexible gastada no se reafila: se tira.
El corte es el mismo en las tres. Lo que cambia es qué pasa con el residuo: si se cae solo, si hay que empujarlo o si hay que aspirarlo.
01 · Estándar
Preparado para grandes tiradas y todo tipo de materiales. Es el que admite más rectificados y reafilados.
02 · Pin eject
Dentro del contorno de corte van unos pines que empujan el recorte y lo sueltan, para que no se quede pegado dentro del troquel.
03 · Vacío o aire
Gestionan el residuo por vacío o por aire comprimido, con ajuste variable del punto de succión a través de la cuchilla de aire. También con insertos de goma rígida en el centro del contorno.
No es un cuarto tipo de troquel: es un recubrimiento que se puede aplicar a cualquiera de las tres familias. Evita que el adhesivo y la tinta se peguen al filo y a la superficie, que es lo que ensucia el corte y obliga a parar la máquina para limpiar.
El TiN es un recubrimiento cerámico que se aplica sobre el troquel ya mecanizado y se reconoce a simple vista por su color dorado. Endurece la superficie del filo y reduce la fricción, así que el corte se mantiene durante más tiradas y la herramienta tarda más en pedir un reafilado. Se usa sobre todo con materiales abrasivos y laminados que desgastan rápido, y como el resto de recubrimientos se puede aplicar a cualquiera de las tres familias.
Recubrimientos disponibles: antiadherente · duro · cromo duro · plasma · antiadhesivo
Un cilindro rotativo gastado no siempre hay que sustituirlo. Lo revisamos, lo reafilamos y lo volvemos a recubrir en nuestro taller, lo haya fabricado quien lo haya fabricado. Antes de tocar nada medimos en qué estado llega y te decimos si compensa recuperarlo o si ya no da más de sí.
Los recubrimientos por debajo de 0,7 µm lo convierten en una herramienta de precisión extrema.
Se mecaniza en CNC uno a uno, según las necesidades de cada trabajo.
El recubrimiento previene la corrosión y el desgaste por fricción.
La solidez de la pieza y la protección del recubrimiento permiten subir la velocidad de corte.
Con el material, la forma y la tirada te decimos qué familia y qué recubrimiento te conviene.