El que dosifica la tinta, y por tanto el que decide la impresión
El anilox es una pieza fundamental para conseguir una buena calidad de impresión: su superficie está grabada con millones de celdas que recogen la tinta y la entregan al cliché siempre en la misma cantidad. Grabado con cerámica de última generación y multigrabado láser.
La celda hexagonal es la que mejor aprovecha la superficie del cilindro: deja el mínimo material entre celda y celda, así que cabe más tinta en el mismo espacio y la transferencia sale más eficiente y más regular.
El número de líneas por pulgada marca cuánta tinta se entrega. Se ajusta desde 65 hasta 1500 lpi, según si el trabajo pide cubrir masa o resolver un semitono fino.
El cilindro se moja de tinta por completo. Antes de llegar al cliché, la racleta (doctor blade) retira todo lo que queda sobre la superficie, así que adelante solo pasa la tinta que llevan dentro las celdas.
Esa es la razón de que el anilox dosifique: la cantidad la fija el volumen de la celda, no la mano del operario, y se repite igual en cada vuelta de principio a fin de la tirada.
La geometría hexagonal de la celda transfiere la tinta de la forma más eficiente y con la máxima precisión.
El ajuste de los puntos de semitono va desde las 65 hasta las 1500 líneas por pulgada.
El peso reducido lo hace cómodo de cambiar, algo que se nota cuando hay muchos cambios de rodillo.
Un anilox se estropea más fuera de la máquina que dentro. Las fundas lo protegen mientras espera su próximo trabajo.
Dinos el trabajo, el material y la máquina y te decimos qué lineatura y qué volumen de celda te conviene. También regrabamos el anilox que ya tienes.